Mostrar mensagens com a etiqueta transformação. Mostrar todas as mensagens
Mostrar mensagens com a etiqueta transformação. Mostrar todas as mensagens

sábado, 20 de fevereiro de 2016

La transformación digital no es estar en las redes, sino aplicar modelos de gestión disruptivos - Juan Merodio


Juan Merodio: "La transformación digital no es estar en las redes, sino aplicar modelos de gestión disruptivos"      
.
La transformación digital es un concepto cada día más en boca de las empresas y que ven como el siguiente paso para adaptarse a la nueva realidad económica, pero al cual siguen mirando de manera egocentrista. El motivo de verlo así radica en que esta evolución es un proceso de cambio de management interno en primer nivel, que no ha de limitarse a crear nuevos puestos que incluyen la palabra digital o social -que por supuesto son necesarios pero enmarcados ya que de lo contrario serán puestos que no tienen el peso en la empresa que debieran ni los recursos para ello- pero ha de ir más allá de estos.

Para empezar el proceso de transformación digital, lo primero que una marca ha de tener claro es lo que quiere hacer y en segundo lugar buscar los recursos para ello. Una vez hecho esto el siguiente paso es contratar un CDO (Chief Digital Officer) como responsable de llevar al éxito esta transformación e impidiendo su desaparición y muerte progresiva.

¿Suena radical? Es tan radical como el cambio que vivimos en la empresa donde los usuarios han tomado gran parte del control indirecto de las compañías, y aunque muchas compañías sigan sin verlo, están en sus manos en un mayor porcentaje que años atrás.

El problema viene cuando muchas de las actuales (que siguen funcionando no porque estén haciendo bien las cosas, sino por la inercia empresarial que acumulan de años de posicionamiento), al no poner en marcha acciones con relativa rapidez, comienzan a perder negocio, llegando en algunos casos a hacer desaparecer a la empresa, por grande y potente que sea hoy.

Por ello me gusta establecer varias fases que la empresa vive hasta llegar al punto de comienzo del cambio:

FASE 1:

Ser como un avestruz que esconde su cabeza bajo tierra y se crea su propia realidad. Esta es la postura que adoptan muchos altos directivos y empresarios los cuales esperan a que pase el tsunami digital, lo que les lleva a vivir en una situación de ceguera a los cambios y por lo tanto perder la posibilidad de una correcta adaptación.

FASE 2:

Ir contra el "problema". Se genera una creencia de que es un problema y quieren enfrentarlo, intentando apartarlo a toda costa en lugar de convertir un aparente problema en una ventaja competitiva para la empresa.

FASE 3:

Darse cuenta que es algo real. En este momento entran en conciencia que esto es algo real y que hay que adaptarse y lo hacen de manera poco profesional, invirtiendo pocos recursos y creyendo que así será suficiente. Pasado un tiempo se dan cuenta que no es así, que es una parte del negocio nuevo que requiere de profesionales cualificados y de una reordenación del modelo estratégico de negocio.

FASE 4:

Me urge tener resultados rápidos. Después de un tiempo se dan cuenta que no se obtienen buenos resultados y toman conciencia real de la magnitud del cambio que es y éste es el momento real donde entran las prisas y deciden ahora si hacerlo de manera real y profesional, con una inversión en recursos a la altura y una profesionalización del departamento.

Considero que actualmente muchas empresas están en la transición del punto 3 al 4, por lo que deben focalizar sus esfuerzos en liderar y gestionar el cambio digital a la nueva realidad empresarial si quieren seguir siendo competitivos. Me gustaría finalizar resumiendo que la transformación digital no tiene nada que ver con redes sociales, sino que es una parte más estratégica y de management del negocio, que tiene su finalidad en hacer evolucionar a la empresa a una situación de realidad del consumidor con el fin de hacerla sostenible y rentable en el tiempo.



Juan Merodio, Blogger, conferenciante y asesor internacional en márketing 2.0, redes sociales, 'management' y emprendiduría

·         Blog: JuanMerodio.com

·         Twitter: @juanmerodio

·         LinkedIn: https://es.linkedin.com/in/juanmerodio/es


quinta-feira, 18 de fevereiro de 2016

Lo digital como palanca de transformación es un camino y nunca una meta - Bernardo Crespo

Bernardo Crespo: "Lo digital como palanca de transformación es un camino y nunca una meta"


El gran detonante de la transformación digital es siempre el cliente. Mejor dicho, cuando sus decisiones de compra dan al traste con modelos de distribución clásicos.
La transformación digital "de urgencia" llega cuando las cifras de penetración desmartphones afectan claramente a la toma de decisiones de compra finales por parte de los usuarios en cualquier industria. A mi juicio, hay tres detonantes básicos por los que se inicia un proceso de transformación digital en una gran compañía:
·         La irrupción de nuevos modelos digitales puros en la industria,
·         la necesidad de copiar los pasos del primer competidor en mover ficha,
·         y el olfato estratégico de adivinar sendas ya iniciadas en otros verticales.
Posiblemente, el detonante final sea el anuncio de un competidor de iniciar la senda de la transformación digital y la mayoría de los decisores a nivel de comité de dirección ya anticipaban parte de estos cambios en el pasado. El problema llega cuando alguien repite esa frase fatalista de "si ya lo decía yo". Bueno, ahora toca ejecutar y no lamentarse.
Nadie transforma su negocio de la noche a la mañana. Es un proceso que tiene su carga pesada de cambio de cultura y afecta a la forma tradicional de toma de decisiones. Por eso, gran parte de la conversación en torno al concepto de transformación digital está liderada por consultoras de estrategia, recursos humanos y liderazgo, no sólo por consultoras digitales.
Habitualmente, las grandes organizaciones estaban - y muchas están acostumbradas- a procesos de decisión top-down, donde el cliente final sufría en última instancia la excesiva confianza del CEO y de algún visionario externo. Fruto de esta toma de decisiones, se iniciaban cambios en la organización y en sus procesos, que tenían que ser adivinados por el resto de mandos intermedios en la organización y que en última instancia, el cliente final, incluso, llegaba a percibir.
El resultado hoy en día es diametralmente opuesto. La organización tiene que aprender a adaptarse a los cambios en la toma decisiones por parte del usuario. Y quizás una forma avanzada de saber adaptarse es asumir una cultura organizacional apalancada en el conocimiento del usuario a través del dato (y me niego a llamarle "la data").
El dato es el nuevo paradigma y es la tendencia a seguir -como dicen los anglosajones,Data is the New Black, el nuevo petróleo.
Aquellas organizaciones que saben leer en tiempo real la intención del usuario o son capaces de aprender con el usuario, son las que mejor están preparadas para adaptarse a un nuevo entorno en el que lo digital domina las formas de hacer y decidir. Dentro de la empresa, aquellas áreas "hard" o más habituadas a dar respuesta a las preguntas formuladas por el CEO (Ventas, Financiero...), se encuentran algo alejadas de la realidad de los usuarios finales y por tanto no han sabido leer con tanta claridad que la digitalización no era sólo fuente potencial de ahorro de costes, sino una nueva forma de relacionarse con el cliente.
Ese conocimiento y pulso diario del cliente final estaba liderado por áreas consideradas "soft" como Marketing, Comunicación, Canales o Atención al Cliente.
¿QUIÉN LIDERA LA TRANSFORMACIÓN DIGITAL?
El camino de la transformación digital varía dependiendo de quién lo lidera. Si el liderazgo viene desde áreas de Negocio, la orientación natural será a innovar en nuevas formas de captación.
Cuando el liderazgo viene desde la parte de Canales o Atención al Cliente, posiblemente las mejoras vayan en la línea de ofrecer una experiencia más consistente al cliente independiente del canal que elija a la hora de relacionarse con la empresa.
Y cuando Operaciones o Sistemas es el jugador más aventajado dentro de la corporación, la transformación digital pretenderá poner orden en la falta de conexión entre los sistemas de proceso de negocio y el creciente caudal de información e interacciones que resulta de los nuevos activos digitales.
Sea quien sea el que lidere este cambio, la mejor opción es la de la colaboración entre todas las visiones. Y, sea quien sea el nuevo líder, el CEO siempre debería estar implicado en primera persona.
Cuando aparecen nuevas figuras como el Chief Digital Officer o un Digital Transformation Officer, a mi juicio la lectura a realizar es que se acaba de nombrar a un gestor del proceso de transición. Quizás sea una idea acertada cuando el cambio a asumir tiene cierta trascendencia, ya sea porque la industria en sí está en plena transformación o porque las viejas formas de decidir en la compañía requieren de un líder primus inter pares.
Sea cual sea el camino elegido, y como comentaba en un reciente post , "adoptar lo digital como palanca de transformación es un camino y nunca una meta". Si la transformación digital se convierte en una obsesión, corremos el peligro de confundir a todos los actores actuales dentro de la organización y crear cierto clima de vencedores y vencidos. A mi juicio, la transformación digital dentro de una compañía es y debe ser un ejercicio colaborativo.
¿CON QUIÉN CONTAR PARA AYUDARTE EN ESE CAMINO DE LA TRANSFORMACIÓN DIGITAL?
Esta es una reflexión en la que quizá cuente con una carga importante de sesgo en la respuesta y prefiero meditar la respuesta. Y la tengo.
Lo dejo para otro post.
Bernardo Crespo, Digital Transformation Leader en Divisadero
·         Web: bernardocrespovelasco.blogspot.com.es
·         Twitter: @b_crespo

·         LinkedIn: Bernardo Crespo